La izquierda al poder en México con López Obrador

Publié le par JoSeseSeko

Photo: Flickr/Enrique Luna

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Con 53,6 % de los votos válidos, el antiguo dirigente del distrito federal es elegido presidente de los Estados Unidos mexicanos, marcando una envidia de cambio para la población mexicana, después de décadas de bipartidismo entre la derecha y al él vuelto el antiguo centro izquierdo centro derecho.

Una elección histórica se celebró en México, el domingo, 1 de julio. Historial porque permitió la elección de Andrés Manuel López Obrador, conoció a través de su inicial ALMO, al puesto de presidente de México, con 53,6 % de las voces según el Instituto nacional electoral (INE) (cf enlace n°1). Todo con una tasa de abstención del 37,2 %, una tasa ligeramente superior a la de la elección presidencial de 2012 (36,9 %). Y el mismo 1 de julio, los electores mexicanos fueron llamados a votar para renovar su parlamento - Cámara de los diputados + Senado-. Sabiendo que ambas cámaras tienen una dosis de elegidos a la proporcional - el 40 % para los diputados, el 25 % para los senadores-, el número de asientos no es determinado todavía totalmente sino según el INE, sobre las 300 asientos a la mayoría en la cámara de los diputados, 212 van a la coalición "Juntos haremos historia", que sostuvo a ALMO y su candidatura a la presidencia. Pues, el futuro presidente mexicano debería gozar de una mayoría ancha y parlamentaria.

El bipartidismo despejado

Esta coalición de izquierda pues es llevada al poder por primera vez. Lo que es histórico porque desde décadas, México fue ritmado por el bipartidismo entra el Partido acción nacional (PAN, derecha) y el Partido revolucionario institucional (PRI, centro-derecho). Históricamente, este último dirigía el país durante cerca de 70 años, hasta 2000, cuando el PAN ganó las elecciones federales, con Vicente Fox como presidente los Estados Unidos mexicanos. Esta derrota del PRI era una sanción para el droitisation de este partido, precursor de a lo que conocen partidos socialdemócratas en Europa, porque era originalmente un partido de izquierda, o de centro-izquierdo. Para prueba, Obrador era miembro de la ala izquierda del PRI, antes de dejar el partido en los años 1980, fundando el Partido de la revolución democrática (PRD), de la que fue el candidato en el momento de las elecciones de 2006, donde se consideró engañado frente a Felipe Calderón, del FALDÓN. Para las elecciones de 2012, ALMO fue suspendido por segunda vez en la elección presidencial, pero frente a Enrique Peña Nieto du PRI, que permitió una vuelta de este partido al poder.

Varios desafíos

Curiosamente, para las elecciones de 2018, el PRD se juntó a la coalición llevada por el PAN y no al reunir su candidato a la presidencia, Ricardo Anaya Cortés, más sus vistas con las de ALMO. No grave para este último que puede apoyarse en su partido, el Movimiento de regeneración nacional (MORENA) y en sus aliados que son el Partido del trabajo y el Partido encuentra social. Si el programa resueltamente se quiere de izquierda, con propuestas en materia de lucha contra la corrupción, la fuente de malos gastos públicos, contra los carteles que vampirisent la economía mexicana, un fortalecimiento en materia de formación de las fuerzas de orden (social) en un clima mortífero visto que 145 asesinatos políticos han sido censados durante la campaña electoral, una aceleración de la transición energética con créditos de impuestos para la inversión en las energías renovables, un aumento del salario mínimo, de la inversión pública en los transportes, etc (cf enlace n°2), no queda de allí menos que el nuevo presidente debe tomar en consideración la política internacional. Y muy particularmente la relación con vecino estadounidense.

Desde la llegada de Donald Trump al poder, las relaciones entre Washington y México fuertemente se degradaron, debido a las posturas de Trump hacia México, acusando de todos los dolores los/las inmigrado/as mexicanos/as, al querer hacer pagar por México una pared a lo largo de la frontera y que amenazaba con poner fin al Tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN). Sobre este último punto, ALMO defiende le mantiene del TLCAN, apelando a una reforma del sistema visto los inconvenientes que esto genera en el sector agrícola mexicano, no permitiendo la autosuficiencia alimentaria a sus ojos. Lo mismo que el ALÉNA hizo desarrollar los Estados federados fronterizos con Estados Unidos debido a la implantación de fábricas de sociedades estadounidenses, llamadas maquiladoras. Lo que forma un freno que importa hacia la inmigración. Puedo afirmarlo porque durante mis estudios en economía, un compañero y yo mismo hicimos un informe sobre la inmigración mexicana en Estados Unidos en los años 2000 y porque los elementos más significativos sobre la inmigración mexicana con destinación a los EE UU son la tasa de paro estadounidense y los Estados fronterizos, en la medida en que estos últimos vieron la implantación de las maquiladoras, permitiendo un nivel de desarrollo superior a otros Estados federados mexicanos. De verdad, si Trump persigue su política proteccionista y obliga las empresas estadounidenses a retirar sus fábricas mexicanas, incitará más de mexicano que atraviesa la frontera, de manera legal o no.

Será bueno seguir las relaciones entre estos dos países en los próximos años.

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