Una presidencia frágil en Brasil

Publié le par JoSeseSeko

Photo: AFP/ Miguel Schincariol

Photo: AFP/ Miguel Schincariol

La pérdida de apoyo del Partido del Movimiento Democrático Brasileño aisla todavía más la presidenta Dilma Rousseff, amenazada de destitución por el congreso después revelaciones de corrupción con la empresa petrolea Petrobas, incluyendo el predecesor de Sra Rousseff, Luis Lula da Silva.

Desde varios meses, Brasil está en situación de crisis política. El caso Petrobas envenea el gobierno brasileño, y sobre todo la presidenta Dilma Rousseff, en fonción desde 2010 yuna reelección delicada en 2014 contra el candidato de centro-derecha, Aecio Neves. El escandaló Petrobas es una parte de los asuntos que conciernen el Partido de los Trabajadores (PT) de Sra Rousseff. Por ejemplo, un senador del PT, Delcídio do Amaral, afirmó en marzo de 2016 que la presidenta recibío sorbonos a propósito de contratos de construcción de la presa de Belo Monte. Esta revelación refuerza la impopularidad del poder en la población porque el 13 de marzo, más de 3,5 millones de brasileños manifestaron para obtener la destitución de la presidenta.

Diminución de apoyos

La amenaza de destitución se hace más creíble con el tiempo porque el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el principal aliado gobernamental del PT (69 diputados, 18 senadores), decidío de dejar el gobierno, colocandose de facto con la oposición, que inicío desde algunos meses una procedura de impeachment contra Sra Rousseff. La decisión del PMDB puede leerse como una táctica política para que el líder del partido, el vicepresidente Michel Temer, sea presidente de Brasil hasta la elección presidencial de 2018 y un voto de los diputados tendrá lugar en mi-abril.

Dilma Rousseff quiere quedar al poder hasta 2018 y tiene todavía el apoyo de los militantes del PT. Pero las polémicas continuan. Por ejemplo, Sra Rousseff ha nombrado su predecesor, Luis Lula da Silva, jefe de gabinete de la presidencia de la República. Lo que permite al antiguo presidente de escapar a la justicia porque Sr Lula da Silva fue accusado de corrupción, de blanqueo de dinero en el caso Petrobas por el juez federal Sergio Moro en su encuesta "Operação Lava Jato". Su domicilio fue indagado el 4 de marzo de 2016 y su entrada al gobierno se hizo el 17 de marzo.

Una coyuntura difícil

La crisis política actual en Brasil es vinculada con la situación económica del país. Brasil, que es la potencia más importante de América latina, sigue una recesión amplía en 2015 (-3,8% del PIB) y los datos del Fundo monetario internacional imaginan un año de recesión en 2016 (-3,5%) antes un volver del crecimiento para 2017 y después. ¿Pero como explicar esta tendencia? Por los economistas ortodoxos, la recesión puede ser la traducción de un Estado demasadio importante en la economía brasileña, con su intervención directa (empresas públicas) o indirecta (redistribución social a favor de los pobres viviendo en las favelas) y de una deuda pública que parece peligrosa para los mercados. Por los economistas heterodoxos, la recesión puede explicarse con la política de austeridad gobernamental, cuyo el objectivo es de reducir el déficit público y al final la deuda pública, y las amenazas de especulación sobre el real, la moneda nacional.

Sin embargo, Brasil organizará los Juegos Olímpicos en agosto de 2016. Si se recuerda bien de la Copa del mundo del fútbol de 2014 y de las manifestaciones antes del evento deportivo, se puede anticipar que las autoridades brasileñas harán lo que será necesario para evitar la demostración de un malestar económico, social y político. El Comité Olímpico internacional no querrá violencias durante la competición y se mostrará amenazando hacia el gobierno.

Pour être informé des derniers articles, inscrivez vous :
Commenter cet article