Posibilidad de mayoría de izquierda en España

Publié le par JoSeseSeko

Photo: Capture d'écran

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Si la victoria del PSOE es implacable, el líder del partido, Pedro Sánchez, deberá negociar con los independentistas catalanes para formar un gobierno, después estas elecciones generales marcadas con la entrada de Vox en las Cortes y la derrota histórica del PP.

Los resultados de las elecciones generales, el domingo 28 de Abril, resonan como un sentimiento de desquite para Pedro Sánchez. El líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) dimitió de la cabeza del partido en 2016, recuperandola después una batalla interna contra los "barones locales", y fue Presidente del Gobierno en junio de 2018, tras la la votación de una moción de censura contra el gobierno conservador de Mariano Rajoy. Ahora, Sánchez es una posición de fuerza porque el PSOE ganó las elecciones generales, con el 28,68% de los votos y 123 escaños en el Congreso - contra 85 en junio de 2016 - y obtuvó la mayoría en el Senado, con 121 senadores elegidos sobre 208. Es la primera vez desde 1993 que el PSOE está mayoritario en la Cámara alta de las Cortes. Todo ello con una participación muy importante, es decir una tasa de participación de 75,78% (24,22% de abstención) contra el 66,48% en 2016.

Negociaciones

Aunque el PSOE sea el ganador, no tiene los 176 escaños (sobre 350) necesarios para formar un gobierno. Es decir que Sánchez tiene que hacer negociaciones con otros lideres de partidos. Un acuerdo con la coalición Unidas Podemos (UP), compuesta por Podemos y Izquierda Unida, es bastante fácil porque Pablo Iglesias, líder de Podemos, está de acuerdo para formar una coalición de izquierdas. Pero eso marca una derrota para UP porque la coalición tuvo 71 escaños en 2016 contra 42 ahora. Ella amenazaba la hegemonía del PSOE pero tiene que se comportar como un compañero frente a un PSOE que recuperó una parte de sus votos perdidos estos últimos años.

Luego, Sánchez deberá pactar con los independentistas catalanes de la coalición ERC-Sobiranistes porque esta coalición de izquierda catalana tiene 15 escaños en el Congreso. Sumando los del PSOE y de UP, se puede obtener una coalición gubernamental de 180 escaños. Pero hace falta encontrar acuerdos sobre la autonomía de la comunidad autónoma de Cataluña o la liberación de lideres independentistas encarcelados, tan fuertes eran las tensiones entre Madrid y Barcelona esos últimos años.

Irrupción de Vox

Estas elecciones nos muestran también una recomposición de las fuerzas de derecha. En primer lugar, la derrota del Partido Popular (PP). El gran partido conservador, en poder desde 2011 hasta 2018 con Mariano Rajoy, paga sus casos de corrupción; su gestión de la crisis económica con una política de austeridad que no permite una reducción rápida del paro, siempro superior al nivel antes la crisis, aunque el producto interior bruto, desde 2016, supera él de 2008; luego su política represiva en Cataluña. Por tanto, el PP pasó de 137 escaños en 2016 a 66 hoy.

Esta caída del PP aprovecha a Ciudadanos y a Vox. Ciudadanos, un partido de centroderecha o derecha, es implantado desde algunos años en el paisaje político español. Como Podemos, él contesta la hegemonía del PP pero no llega a superar el PP por el momento (57 escaños). El partido Vox marca una irrupción de la extrema derecha en las Cortes por la primera vez desde la dictadura de Franco (24 escaños). Eso fue posible porque una parte de los españoles no soportaron las reinvindicaciones de las independentistas catalanes, los creciendo a fijar un nacionalismo español exacerbado, con lados racistas, homofóbicos, etc.

Nueva era

La úlitma cosa que puedo escribir sobre las elecciones del 28A es la confirmación de una nueva era política en España. Desde 1978 hasta el medio de los años 2010, el bipartidismo entre el PSOE y el PP fue la norma porque ambos partidos globalizaron más del 80% de los votos en las elecciones. Pero con la presencia de Podemos y de Ciudadanos, la suma de los votos PSOE y PP dio el 60% de los votos. Ahora, con la irrupción de Vox, los votos para el PSOE y el PP representan el 45% de todos los votos. Eso muestra la fragmentación política en España, pero también la voluntad de los votantes a buscar alternativas.

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